La autoestima es la base de una vida plena. Influye en cómo nos percibimos a nosotros mismos, interactuamos con los demás y con el mundo que nos rodea. De hecho, una alta autoestima es un factor de protección frente a ciertos problemas de salud mental como la depresión. En mi práctica como psicoterapeuta, he visto que un gran porcentaje de problemas está relacionado de alguna manera con una baja autoestima.

Encontrar actividades de autoestima es esencial para fortalecerla y aprender a aceptarnos incondicionalmente. Afortunadamente, existen estrategias eficaces y comprobadas que pueden ayudar a aumentar nuestra autoestima. Por esta razón, quiero compartirte cinco actividades que aplico con mis pacientes y que están diseñadas para transformar tu vida y que puedes comenzar a aplicar hoy mismo.

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Actividades de autoestima:

Practica la autocompasión

actividades de autoestima
Imagen de Freepik

La autocompasión es la práctica de la amabilidad, la comprensión y la empatía hacia uno mismo, especialmente en momentos difíciles o de fracaso. Es fácil comenzar a criticarnos a nosotros mismos, imponiéndonos estándares imposiblemente altos y juzgándonos. La autocompasión implica tratarnos a nosotros mismos con el mismo nivel de compasión que ofreceríamos a un amigo que necesita nuestro apoyo.

Cuando cometas un error o tengas un contratiempo, en lugar de una dura autocrítica, practica la autocompasión ofreciéndote palabras amables y comprensivas. Recuérdate a ti mismo que cometer errores es una parte natural de la experiencia humana, todos lo hacemos y es una oportunidad para crecer y aprender.

Para trabajar la autocompasión, los ejercicios diarios de autoafirmación en los que reconoces conscientemente tus rasgos positivos, tus puntos fuertes y tus logros son muy efectivos. De este modo, cultivas una sensación de aceptación hacia ti mismo porque comienzas a interiorizar todo lo positivo que tienes para ofrecer al mundo. Cuando te sientas mal contigo mismo, lee la lista para recordar todo lo que te gusta de ti mismo.

Busca actividades de autocuidado

Imagen de Taryn Elliott

El autocuidado es un aspecto fundamental de nuestro bienestar físico, emocional y mental. Implica dar prioridad a nuestras necesidades y dedicar tiempo a actividades que nos relajen, nos estabilicen y nos motiven. Muchas veces, lo que necesitamos no es lo que más nos provoca, como hacer ejercicio, pero es una manera de demostrarnos amor propio. Establecer una rutina regular de autocuidado es crucial para mejorar la autoestima y construir una relación positiva con nosotros mismos.

Empieza por crear un plan de autocuidado personalizado que incluya actividades que te gusten y te hagan sentir bien, como hacer ejercicio, meditar, escribir un diario o pasar tiempo en la naturaleza. Haz que esta rutina sea una parte no negociable de tu día o tu semana, reconociéndolo como una inversión esencial para tu bienestar general.

El autocuidado es un poderoso recordatorio de tu valor porque te demuestra que das prioridad a tus propias necesidades y a tu felicidad. Al darte con frecuencia un espacio para el autocuidado, cultivas tu sentido de valía, contribuyendo a una autoestima más sana y una imagen más positiva de ti mismo.

Desafía el diálogo interno negativo

Imagen de Sameel Hassen

El diálogo interno negativo es la señal básica de una baja autoestima. Va de la mano con el pesimismo y es un obstáculo común para el desarrollo de la autoestima. Implica tener pensamientos críticos y dañinos que destruye nuestra confianza y autoestima. Cuando te cuestionas el contenido de este diálogo estás dando un paso fundamental para cultivar una conversación interna más positiva y empoderadora.

Empieza por prestar atención a tu diálogo interno e identificar creencias limitantes y patrones de pensamiento negativos. Si es posible, anótalos en un cuaderno o en tu teléfono. Cuando te sorprendas a ti mismo hablándote de forma negativa, haz una pausa y cuestiona qué tan ciertos y válidos son esos pensamientos. Sustituye los pensamientos negativos por afirmaciones positivas y realistas que confirmen tu valía y tus capacidades.

En nuestra página de recursos de salud mental gratuitos ponemos a tu disponibilidad un ejercicio para desafiar los pensamientos intrusivos. Puedes descargarlo aquí.

Después, haz una lista de tus puntos fuertes, tus logros y tus cualidades positivas, y revísala con frecuencia para reforzar una imagen positiva de ti mismo. Si algún rato se te hace difícil encontrar algo positivo, también puedes buscar una perspectiva externa de personas de confianza, esto te ayudará a contrarrestar el discurso negativo y a cultivar una autoestima más sana.

 Establecer y alcanzar objetivos personales

Imagen de Andrea Piacquadio

Establecer y alcanzar objetivos personales es una forma poderosa de mejorar la autoestima porque te da un sentimiento de logro y autoeficacia. Cuando nos fijamos objetivos realistas y alcanzables, estamos mostrando confianza en nuestras capacidades y creamos oportunidades de crecimiento y éxito.

Empieza estableciendo objetivos específicos, medibles y alcanzables (parte del modelo SMART de objetivos) que estén alineados con tus valores, intereses y aspiraciones. Divide los objetivos más ambiciosos en tareas más pequeñas y manejables para que el progreso sea más tangible y sencillo. Celebra tus éxitos a lo largo del camino, reconociendo tu esfuerzo y perseverancia. Al fijar y lograr objetivos personales, aumentas la confianza en ti mismo y tus capacidades, y refuerzas una imagen positiva de tu potencial, lo que contribuye a una autoestima más sana y resistente ante las dificultades.

Cultivar la gratitud

Imagen de Alina Vilchenko

Practicar la gratitud es una forma científicamente comprobada de mejorar la autoestima y cultivar una visión positiva de la vida. La gratitud implica reconocer y apreciar lo bueno, las oportunidades y los aspectos positivos de nuestras vidas, dándonos una sensación de abundancia y plenitud.

Empieza por incorporar una práctica diaria de gratitud a tu rutina, como llevar un diario de gratitud o reflexionar sobre tres cosas por las que estás agradecido cada día. Concéntrate en las cosas grandes y pequeñas, desde las relaciones significativas (buenos amigos) y los logros personales (un aumento de sueldo) hasta los placeres sencillos y los momentos de alegría (como dar una caminata con nuestra mascota). Cultivar la gratitud cambia tu perspectiva: te ayuda a dejar de centrarte en lo que te falta para apreciar lo que tienes, lo que te da satisfacción y aumenta autoestima. La gratitud te ayuda a tener un aprecio más profundo por ti mismo y por la vida, lo que también aumenta tu bienestar general.


Como puedes ver, trabajar en tu autoestima es un viaje transformador que requiere un esfuerzo intencionado y práctica constante. Si incorporas estas cinco actividades a tu vida diaria, podrás comenzar a formar una imagen más positiva de ti mismo, lo que tendrá efectos positivos en varios aspectos de tu vida. Recuerda que la autoestima no es fija, sino que puede cultivarse y fortalecerse con el tiempo. Adopta estas estrategias como herramientas de crecimiento personal y empoderamiento, y da el primer paso hacia una vida más plena.

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